Cómo se organiza el trabajo de encargo
Cada servicio se define antes de disparar: qué se fotografía, con qué luz, en qué soporte y hasta dónde llega la cesión de uso. Aquí van los formatos que cubro con más frecuencia, con los detalles que suelo cerrar en la primera conversación.
Retrato editorial
Sesiones de figura completa y primer plano para editoriales y marcas con relato propio. Trabajo con luz natural sin difusores o flash desnudo sobre fondo neutro, según el tono que pida la pieza. Entrego selección editada más notas de montaje.
Bodegón de producto
Naturalezas muertas para catálogo y campaña, con fondos pintados a mano y atrezzo de cerámica de taller. Luz continua difusa para controlar reflejos en envases de cosmética natural. Cada pieza se documenta con distancia, objetivo y esquema de luces.
Dirección de arte compartida
Definimos paleta, vestuario y atrezzo junto al cliente antes del rodaje. Útil cuando hay equipo interno de marca o un proyecto gastronómico con varias manos implicadas. El resultado se revisa contra un moodboard cerrado, no sobre la marcha.
Series por jornada
Estructuro los encargos en jornadas completas o medias jornadas, con un número de piezas acordado de antemano. Si el plan de rodaje cambia por luz o localización, se ajusta dentro de la misma jornada sin reabrir el presupuesto.
Cesión de derechos según uso
El uso define el alcance: catálogo, campaña digital, prensa o archivo interno. Se acota por territorio, canal y vigencia. Las pruebas y descartes quedan documentados y no se publican sin acuerdo previo.
Ficha técnica y descartes
Cada serie se entrega con localización, formato, equipo usado y notas de montaje. La sección de pruebas muestra cómo se llegó al encuadre final, algo que suele servir al equipo de marca para futuras entregas.